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Política
15.10.2018

Estados Unidos tiene nuevas bombas atómicas

El Pentágono acaba de completar el rediseño de sus bombas atómicas B61, llamadas a reemplazar su actual arsenal, que cuenta con artefactos de medio siglo de antigüedad.

El Pentágono finalizó recientemente el rediseño de sus bombas atómicas B61, con el objetivo de asegurarse veinte años más de “paz nuclear” mediante su emblemática política de disuasión. "El Programa de Extensión de la Vida Útil B61-12 servirá para restaurar, renovar o reemplazar todos los componentes nucleares y no nucleares de la bomba para extender su funcionalidad durante al menos veinte años", anunció recientemente la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA, en inglés) mediante un comunicado.

El Pentágono garantiza así dos décadas más de vigencia de una de las tres patas de la llamada "Triada Nuclear", el músculo con el que EE.UU aspira a disuadir cualquier agresión mediante la no muy velada amenaza de que será respondida con un ataque atómico capaz de borrar del mapa cualquier nación enemiga. La Triada hace referencia a los tres elementos de disuasión de los que disponen las Fuerzas Armadas estadounidenses: los misiles balísticos intercontinentales, los submarinos nucleares y los cazabombarderos estratégicos.

El nuevo modelo de proyectil mide unos 3,65 metros de largo, pesa cerca de 375 kilogramos y tendrá una potencia estimada de 50 kilotones. En cuanto a su modo de empleo, la B61-12 continuará siendo un artefacto gravitacional o de caída guiada que, por lo tanto, podrá seguir siendo empleada por los cazabombarderos nucleares B-2 y por otros aviones multiservicio de la flota de las Fuerzas Aéreas de EE.UU.

Más allá de sus características físicas, las autoridades destacan que una de las principales mejoras incluidas en el nuevo modelo de bomba es que "omite tecnologías de alto riesgo", es decir, que están menos expuestas a injerencias por parte del enemigo, al tiempo que se reducen los costes de producción.

Si se cumplen los plazos ya establecidos, el Departamento de Defensa recibirá la primera partida de sus nuevas bombas a lo largo de 2020 y apenas cinco años más tarde habrá conseguido sustituir todo su arsenal obsoleto.

Fuente: elintransigente

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