Sub 23. Misión cumplida: la Argentina ya está en Tokio y se consagró campeón
Victoria, clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio y el título. Una noche mágica para la Argentina en Bucaramanga, que cumplió una fecha antes de la finalización del cuandrangular final del torneo Preolímpico el doble objetivo y repite la experiencia de Chile 2004. El éxito 2-1 sobre Colombia, además, la enseña con marcha perfecta: seis juegos, seis festejos.
Ritmo, presión, ida y vuelta. De la amenaza de la Argentina al domino y el control de Colombia. La presión alta, asfixiante que imponía la selección confundía a los cafeteros. No se completaba el primer minuto y Mac Allister probó su puntería ante el arquero Esteban Ruíz, que ofreció floja resistencia en el gol del N°10 en el estreno en Pereira. Urzi, después del esfuerzo de Gaich y Capaldo, que ensuciaron el juego de los zagueros centrales, tuvo su oportunidad, pero no le acertó al marco.
Colombia escapó del asedio de la selección y explotó las bandas con las trepadas de sus laterales. Con ese movimiento desgastaba a Julián Álvarez y a Urzi, que recorrían el carril para atacar y defender. Carrascal hizo de eje, y con el intercambio de posiciones que ensayaban Carbonero y Cetré, Colombia era incisiva. Los sofocones se multiplicaron para Cambeses: Carrascal elevó un remate franco; Benedetti pretendió colocar la pelota junto al poste. Hasta una mano-penal de Bravo, que el árbitro chileno Maza obvió, pudo desestabilizar a la Argentina.
Zaracho reemplazó a Capaldo -no jugará con Brasil por acumulación de amarillas- y en un parpadeo la Argentina quebró el partido: Urzi hizo gala de su pegada y la pelota viajó al ángulo; Álvarez lanzó un córner y el capitán Nehuén Pérez se impuso de cabeza. En tres minutos, entre los 4 y 7 del segundo tiempo, tomaba un aire impensado.
En el peor momento, Colobia descubrió oxígeno con un penal que convirtió Cetré. Carrascal golpeó a De la Fuente y apenas recibió una amonestación; se equivocó Urzi, al golpear a Ditta y fue expulsado. Un desenlace frenético, con el avance desesperado de Colombia y la resistencia argentina, que se aferró al boleto a Tokio y gritó campeón.

Fuente: LA NACIÓN







