“El Pato” Cabrera afirmó que ignoraba que no podía salir del país
Mucho menos mediático y concurrido resultó el inicio del juicio oral a Ángel Leopoldo “Pato” Cabrera (51) porque sólo pocos medios “foráneos” destinaron cronistas y por las restricciones de la pandemia que “enfriaron” el calor habitual de todo debate que se pretende interesante.
Acusadores. Los representantes del Ministerio Público, Cristian Griffi y Laura Battistelli, y los querellantes Carlos Nayi y Antonella Miranda. (Nicolás Bravo/La Voz)
El inicio del juicio se vio demorado por dos planteos defensivos que insumieron toda la mañana, hasta que al mediodía fueron rechazados.
Por la tarde recién pudo escucharse al acusado, quien sorprendió con su “explicación” respecto de los motivos de su ausencia del país y su permanencia del extranjero.
Frente a la jueza Mónica Traballini, señaló que no sabía que tenía impedida la salida y que ignoraba que debía pedir permiso a la Justicia para irse. Justificó que ese trámite estaba a cargo de quien era su abogado defensor.
Mañana somnífera
Más allá del seguimiento a través de recintos de videoconferencia alejados de la sala principal, el inicio del debate se “planchó” cuando el defensor Carlos Hairabedian pidió hacer un planteo “preliminar” que terminó por aburrir a quienes esperaban escuchar a las partes que se enfrentan en este debate: Cabrera, acusado de lesiones leves en perjuicio de su expareja Cecilia Torres Mana.
La pretensión de la defensa se centró en dos pedidos para evitar el inicio del juicio: el primero, “de orden público” se refirió a que los delitos están prescriptos por el paso del tiempo. La larga fundamentación del experimentado penalista consumió largos minutos, más la réplica de la fiscal de la Cámara 2ª del Crimen, Laura Battistelli, y del querellante por Torres Mana, Carlos Nayi.
A esto se le sumó un cuarto intermedio -necesario cada cierto tiempo por protocolos sanitarios- durante el cual la jueza Mónica Traballini deliberó y redactó el rechazo a los planteos defensivos. En coincidencia con algunas expresiones de los acusadores, la magistrada recordó las actuaciones que interrumpieron la prescripción, las notificaciones en ese sentido que recibió la defensa y los pronunciamientos de diversos tribunales, incluido el Superior, que zanjaron toda discusión.
Inmediación. Como lo pidió, Hairabedian pudo contar con su defendido en la sala. (Nicolás Bravo/La Voz)
Sobre la acumulación con las causas pendientes, a grandes rasgos Traballini le respondió a Hairabedian que se “esperan” para sumarse en un sólo juicio cuando “la solución de un proceso penal presente dependa de la resolución de otro”.
Luego de esto, ya iniciando la siesta, se desocupó algunos testigos que ya no tenían tiempo de ser evacuados en esta primera audiencia.
Más allá de cierto ánimo quisquilloso de las partes que dilata el trámite del juicio, luego llegó el turno de Ángel “Pato” Cabrera que inició su declaración con sus condiciones personales. Llamó la atención que el golfista ganador del Masters de Augusta y del Open de Estados Unidos no supo responder si sus padres estaban con vida. Al consultársele el porqué, explicó que fue abandonado por ellos y él, su hermano y su hermana fueron separados. Él, el mayor, fue a vivir con su abuela Pura, que lo crió.
También “el Pato” relató que no terminó el primario, que fue a “laburar” de niño como caddie, en el Golf de Villa Allende, y que además de ser profesional tiene su fundación que ayuda a personas necesitadas.
“Yo no sabía nada”
Antes del ingreso al debate, Hairabedian había efectuado declaraciones con barbijo con el rostro de Eva Perón, porque” fue la primera que luchó por los derechos de las mujeres”. Ante las cámaras el penalista anticipó que su cliente iba a aclarar los motivos de su viaje, cuyas “circunstancias han sido malinterpretadas” y que tuvieron que ver con “la crisis internacional” de la pandemia. “Luego, tuvo un impasse en Brasil que lo iba a solucionar”, pero fue arrestado, sostuvo el abogado.
Camara 2 del crimen, primer día del juicio por violencia de género al golfista Angel Pato Cabrera. Carlos Hairabedian, defensor. 01 julio 2021 foto Nicolas Bravo
Fuerte fue la sorpresa de los presentes en la sala principal cuando -antes de hablar de los dos hechos de la acusación- Cabrera respondió a una pregunta de su defensor y se refirió a los motivos de su ausencia del país. “Yo no tenía ninguna restricción, ni ninguna prohibición”, señaló sobre su salida del país. Aseguró que se fue en auto a Ezeiza, que allí hizo la cola “como todo el mundo” y que se tomó un vuelo a Miami de una aerolínea norteamericana “en clase turista, con repatriados” estadounidenses.
Cuando le preguntaron por precisiones dijo que el abogado que en ese momento lo asistía no le había dicho que no podía salir y que ese letrado debería haber pedido un permiso si le correspondía.
Asistido por su actual defensa, añadió que volvió a Brasil, y que su manager le sacó un vuelo ida y vuelta porque es más barato. “Siempre quise volver a la Argentina”, añadió. Ya se conoce que 14 días después de su ingreso fue detenido en un departamento de Leblon, en Rio de Janeiro.
Nayi le preguntó: “¿Sabía que para viajar al exterior tenía que comunicarlo?”. Cabrera respondió sin titubear: “No, no sabía”.
Querellante. Carlos Nayi representa a la denunciante. (Nicolás Bravo)
Luego, vino la réplica: “¿Antes de su salida (al exterior) el 22 de julio de 2020 pidió autorización al tribunal?”. La respuesta del golfista, también sorprendió: “No, lo hacía mi abogado”.
Tras reiterar que desconocía que necesitaba permiso o autorización, aseguró que se enteró que era requerido por la autoridad judicial cerca del 20 de agosto: “Estaba en Estados Unidos cuando dijeron que yo estaba prófugo. Cuando salió la orden de detención, ahí no sabía nada”.
Fuente: LV





