Se confirmó que la carne de cerdo argentina protege la salud cardíaca
Durante años arrastró una falsa reputación, pero la ciencia acaba de demostrar que la carne de cerdo producida en Argentina no solo es magra, sino que se posiciona como una aliada clave para cuidar el corazón.
En Argentina, el consumo de carne de cerdo tuvo un crecimiento sostenido durante los últimos 20 años, pasando de 5 a 20 kg por persona al año. Más económico y con posibilidades de cocinarlo igual que la carne de vaca, se fue difundiendo y las proyecciones indican que podría alcanzar los 28 kg para el 2032.
Ahora hay otra razón de peso para consumirlo: Un exhaustivo informe realizado por el INTI ( Instituto Nacional de Tecnología Industrial) a pedido de la Federación Porcina Argentina analizó cortes populares (cuadrada, nalga, bola de lomo, paleta y bondiola) y confirmó que poseen un perfil lipídico saludable, muy similar al que promueve la dieta mediterránea.
¿Por qué cuida el corazón? Los hallazgos del INTI
- Ácido oleico (el secreto del aceite de oliva): El análisis reveló un predominio de grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. El ácido graso principal en la carne de cerdo es el ácido oleico, el mismo componente cardioprotector presente en el aceite de oliva extra virgen.
- Bajo Índice Aterogénico (IA): Este indicador mide la tendencia de un alimento a obstruir las arterias. El estudio registró valores de IA extremadamente bajos (entre 0,29 y 0,37), garantizando una grasa de alta calidad nutricional.
- Cortes ultra magros: La cuadrada, la nalga, la bola de lomo y la paleta apenas aportan entre 2 g y 3,3 g de grasa cada 100 g de carne, con niveles de colesterol totalmente adecuados para la dieta diaria (desde 59 mg/100 g en la nalga).
- Control de la presión arterial: Es una fuente excepcional de potasio (supera los 300 mg/100 g en la cuadrada), un mineral indispensable para el correcto funcionamiento cardíaco y el equilibrio de la presión sanguínea.
Los 4 cortes recomendados para la cocina diaria
Para aprovechar sus propiedades nutricionales, la clave está en elegir los cortes magros y resolver comidas rápidas sin sumar grasas extras:
- Cuadrada y nalga: Las de mayor densidad proteica (más de 20 g de proteína por cada 100 g). Ideales para milanesas al horno o churrasquitos a la plancha.
- Bola de lomo: Perfecta para salteados exprés (woks) con vegetales y tiras de carne.
- Paleta: Excelente alternativa magra para picar e incorporar en albóndigas, empanadas o hamburguesas caseras.
El consejo de los especialistas
Los profesionales de la salud sugieren incorporar carne de cerdo entre 2 y 3 veces por semana. Para mantener sus propiedades cardiosaludables, lo ideal es optar por métodos de cocción limpios: a la plancha, al horno, al vapor o en salteados rápidos con poco medio graso.
Fuente: Revista Pronto






