EN ENTRE RÍOS
Cosechaban naranjas y les pagaban con cocaína
Concordia es la segunda ciudad más poblada de Entre Ríos, después de Paraná. Allí, el pasado
4 de septiembre, un operativo de la División Unidad Operativa Federal Concordia
de la Policía Federal Argentina terminó con una pareja
detenida y el secuestro de 60 envoltorios de cocaína, dinero y celulares. La
investigación comenzó con un dato: los sospechosos reclutaban
cosecheros de cítricos, los trasladaban en colectivo a los campos y les
entregaban droga como pago por su trabajo.
Los acusados son Sabrina Núñez y Matías Salina, ambos
de 35 años, quienes posteriormente fueron procesados con prisión preventiva
por comercio de estupefacientes.
“La investigación comenzó con información sobre la modalidad
de pago a los empleados y la presunta venta de droga en la vivienda de la
pareja”, explicó una fuente policial vinculada al caso a Infobae.
A partir de esa pista, la PFA comenzó a investigar de oficio,
con intervención de la Fiscalía Federal de Concordia, a cargo de
Francisco Bernhardt. La pesquisa también buscó establecer si existía una
situación de trata de personas. “El reclutamiento, los traslados y
las condiciones de precarización laboral motivaron esa línea de investigación”,
señaló la fuente. Sin embargo, según aclaró, no se reunieron elementos para
avanzar con esa imputación.

Matías Salina Sabrina Núñez: los
detenidos, ambos de 35 años
El modus operandi
La pareja recogía en un colectivo a entre 20 y 30
cosecheros en distintos puntos de Concordia y los trasladaba a quintas y campos
de Chajarí y otras zonas de Entre Ríos. Allí realizaban tareas de cosecha
de naranjas y mandarinas. Según la reconstrucción policial, al finalizar la
jornada les entregaban dos o tres envoltorios de cocaína como pago.
“Se aprovechaban de su vulnerabilidad”, sostuvo la fuente consultada.
Uno de los avances decisivos llegó cuando un
cosechero aceptó declarar bajo identidad reservada. Su relato permitió
profundizar la pesquisa y avanzar con la intervención de los teléfonos de ambos
sospechosos.
Las escuchas, autorizadas judicialmente, se sumaron a las
tareas de campo y los seguimientos. En las conversaciones aparecían referencias
a “una bochita”, “dos bochitas” y la frase “estamos
preparando las bochitas”, según detalló la fuente a este medio.

En el operativo secuestraron 60
envoltorios de cocaína
El pago y las detenciones
La investigación permitió reconstruir dos formas de
distribución: la venta en la vivienda y la entrega de dosis a los cosecheros.
De acuerdo con la fuente policial, la cocaína que llevaban en el
colectivo para pagarles a los trabajadores estaba más rebajada que la que
vendían en la casa.
Con las pruebas reunidas, se decidió actuar sobre la vivienda
y el colectivo al mismo tiempo. La jueza federal Analía Ramponi ordenó
la intercepción del transporte y el allanamiento del domicilio.
Tras las detenciones, los dos acusados fueron convocados a
prestar declaración indagatoria. Ambos se negaron a declarar, según
confirmó la fuente policial.

La pareja permanece detenida en la
Unidad Penal N.º 9 de Gualeguaychú
Posteriormente, Ramponi dispuso sus procesamientos
con prisión preventiva por comercio de estupefacientes. Los dos permanecen
detenidos en la Unidad Penal N.º 9 de Gualeguaychú.
Según publicó Concordia Policiales, la magistrada también ordenó embargos por más de cinco millones de pesos sobre los bienes de cada uno.
Fuente: Infobae






