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Política
10.10.2026

Lula busca acelerar en el Senado la reducción de la jornada laboral en Brasil

El titular de la Cámara fue criticado y sostuvo que cumple su compromiso de tratar la medida “con responsabilidad, diálogo y respeto por las normas de procedimiento”. La aprobación del proyecto demandará el respaldo de tres quintos de los legisladores

El presidente del Senado de Brasil, Davi Alcolumbre,programó para el próximo 14 de octubre la votación de una reformaconstitucional que reduciría la jornada laboral semanal a 40 horas ygarantizaría dos días de descanso remunerado, sin recorte salarial.

La propuesta elimina el régimen de seis días de trabajo poruno de descanso. La Cámara de Diputados la aprobó en mayo y la remitió alSenado en septiembre. El proyecto prevé una transición de 14 meses. Alos 60 días de su promulgación, el límite semanal bajaría de 44 a 42 horas.Doce meses después, la jornada máxima quedaría fijada en 40 horas semanales.

La iniciativa necesita el apoyo de al menos tres quintos delos senadores, equivalentes a 49 de los 81 integrantes de la Cámara, en dosvotaciones separadas. El Partido de los Trabajadores, al que pertenece elpresidente Luiz Inácio Lula da Silva, reúne firmas para activar untrámite de urgencia que acelere la segunda votación.

En contraposición a los deseos del actual mandatario,sectores opositores buscan que el debate quede para después del períodoelectoral. Medios brasileños indicaron que los aliados del Gobierno asegurancontar con los votos necesarios para aprobar la enmienda.

Alcolumbre recibió críticas de la oposición por incluir elproyecto en la agenda a menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial.El senador sostuvo que cumple su compromiso de tratar la medida “conresponsabilidad, diálogo y respeto por las normas de procedimiento”, aunqueseñaló que la votación probablemente se realizará después de laselecciones.

El presidente de Brasil y candidato a la reelecciónpresidencial por el Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva(REUTERS/Diego Herculano)

Cabe recordar que las plataformas de apuestasdeportivas y los casinos en línea dejaron de operar el pasado martes en Brasil,once días después de que Lula da Silva dispusiera la prohibiciónpor los efectos sobre la salud pública y el endeudamiento de las familias. Elveto también alcanzó a toda la publicidad del sector. La decisión afectó a losclubes de fútbol, que desde 2018 incorporaron a las casas de apuestas entre susprincipales fuentes de patrocinio.

El mandatario anunció la medida el 25 de septiembre, a nuevedías de las elecciones primarias, y calificó a las apuestas como “un cáncer”.El decreto provisional entró en vigor ese mismo día, aunque el Gobierno otorgóplazo hasta el 6 de octubre para el retiro total de las empresas. Lanorma deberá recibir la aprobación del Congreso en un máximo de 120 días paracontinuar vigente.

El candidato opositor Flávio Bolsonaro acusóa Lula de impulsar una “estafa electoral” por anunciar la prohibición a pocosdías de los comicios y lo responsabilizó por la expansión de lasapuestas por internet. Además, cuestionó que el Gobierno aplicara la medidapor decreto provisional.

El mismo día del anuncio, las autoridades eliminaron 506sitios web por ofrecer apuestas deportivas de manera irregular. Parael 29 de septiembre, el Ejecutivo informó que solicitó el bloqueo de 5.209páginas ilegales y más de 2.000 perfiles en redes sociales.

Flávio Bolsonaro se medirá en el balotaje electoral con Lulada Silva, el próximo 25 de octubre (REUTERS/Pilar Olivares)

Las empresas presentaron un recurso ante la Corte Suprematres días después de la decisión presidencial. Argumentaron que el veto generaría“efectos irreversibles” y que “frustra los derechos adquiridos de lasoperadoras que, de buena fe, creyeron en las promesas reguladoras del Estado”,a partir de la ley de 2023 que otorgó permisos al sector.

La prohibición dejó sin patrocinio a buena parte del fútbolprofesional de Brasil. Al menos 13 de los 20 equipos de la primeradivisión mantenían contratos con casas de apuestas, por un valor conjuntoestimado de 1.000 millones de reales anuales, unos USD 200millones. Las compañías del rubro figuraban en las camisetas de la mayoría delos clubes, patrocinaban torneos, estadios y transmisiones televisivas.El Flamengo advirtió que la medida “afecta en lleno” al fútbolprofesional, las divisiones de base, el fútbol femenino y los deportesolímpicos.

(Con información de EFE y Europa Press)

 

Fuente: Infobae

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