Cámara oculta en el baño de un comercio de Rafaela: las empleadas temen que sus hijas hayan sido grabadas y piden celeridad judicial
La noche en que descubieron una cámara oculta en el baño del lugar donde trabajaban cambió la vida de tres mujeres.
Verónica, Nerina y Leonela contaron a RAFAELA NOTICIAS cómo encontraron el dispositivo, la reacción que tuvo el comerciante cuando le preguntaron por su presencia y la angustia que todavía sienten por no saber qué ocurrió con las imágenes. “Nosotras estamos mal, la estamos pasando mal. Nos quedamos sin trabajo. Se nos vino todo abajo”, resumieron durante la entrevista, en la que reclamaron respuestas de la Justicia y celeridad en las pericias.
El hallazgo durante una noche de lluvia
Todo ocurrió un miércoles por la noche de octubre, mientras las mujeres cumplían sus tareas en el local. Una de ellas pasó detrás de su jefe para preguntarle si necesitaba algo y advirtió en la pantalla de su celular una imagen que le llamó la atención: una mujer en el inodoro. Por la ropa que aparecía en la imagen, sospechó que podía tratarse de ella. De inmediato se lo comentó a una compañera y decidió revisar el baño. Al principio, con la luz encendida, no vio nada fuera de lo común. Pero cuando la apagó y alumbró con su teléfono, detectó un pequeño dispositivo escondido entre las lámparas del techo. Su compañera fue a comprobarlo por sí misma y comenzó a grabar lo que encontraba. Ante la situación, llamó por teléfono a su hermana para pedirle orientación sobre cómo actuar. Según relató, cuando le preguntó al empleador qué era aquel elemento, él respondió que se trataba de un sensor del extractor del baño. Sin embargo, al insistirle sobre quién lo había instalado y cuál era su función, la explicación cambió: primero dijo que no había colocado nada y después sostuvo que el dispositivo podía estar allí desde antes.
La intervención policial y el secuestro de los dispositivos
Las trabajadoras decidieron llamar a la Policía. Según contaron, tres agentes ingresaron al baño y constataron lo que habían encontrado. Luego intervino la Fiscalía y personal de la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó el levantamiento del dispositivo. Las mujeres afirmaron que les informaron que se trataba de una cámara con tarjeta de memoria. Además, se secuestró el teléfono celular del comerciante. Hasta el momento de la entrevista, aseguraron que no habían recibido información concluyente sobre el contenido de la memoria ni sobre el resultado de las pericias. También dijeron que la Fiscalía había ordenado abrir el dispositivo para analizarlo. La incertidumbre es uno de los aspectos que más las angustia. No saben desde cuándo habría estado instalada la cámara ni si otras personas fueron filmadas. En particular, temen que sus hijas menores, que también habían utilizado ese baño, puedan aparecer en las imágenes. Una de las mujeres recordó que, en una comunicación posterior al hallazgo, el empleador habría dicho que el dispositivo llevaba una semana instalado. Sin embargo, las trabajadoras sospechan que podría haber estado colocado desde antes.
Fuente: Rafaela Noticias






