Un chef explica cómo conseguir que la milanesa quede crocante por fuera y jugosa por dentro
La milanesa es un clásico de la cocina argentina, pero no siempre resulta fácil conseguir ese equilibrio entre un exterior crocante y un interior jugoso. Según el chef Christian Petersen, el secreto empieza por la elección de la carne y el respeto por su grosor.
Para Petersen, “la verdad de la milanesa está en lo que tiene en el medio”. Por eso, recomendó optar por un corte de calidad y evitar que las fetas sean demasiado finas. Si la carne es muy delgada, puede secarse durante la cocción y perder su humedad característica. En cambio, una pieza bien cortada permite que el interior quede tierno sin que el exterior se pase de cocción.
El empanado: cómo lograr una cobertura perfecta
El chef también hizo hincapié en el trabajo del empanado a mano. La combinación de huevo y pan rallado es clave para formar la cobertura que protege la carne y le da esa textura inconfundible.
Después de pasar la carne por huevo y pan rallado, Petersen aconsejó presionar suavemente para que el empanado se adhiera de manera pareja. Si queda flojo, puede despegarse durante la cocción y arruinar el resultado final.

El truco para hacer una milanesa crocante.
Técnicas para el horno y la fritura
Para quienes prefieren la milanesa al horno, Petersen sugirió prepararlas con anticipación, enfriarlas y precalentar la bandeja antes de colocarlas. Además, recomendó pincelar la superficie con aceite para favorecer el dorado y lograr una textura crocante.
En el caso de la fritura, la temperatura del aceite es fundamental. Si está demasiado frío, el empanado absorberá más grasa; si está muy caliente, la cobertura se dorará rápido y la carne podría quedar cruda en el centro. Por eso, controlar el calor es clave para obtener una milanesa dorada por fuera y jugosa por dentro.
Los detalles que hacen la diferencia
La combinación de una buena elección de carne, un empanado bien adherido y una cocción controlada puede transformar una receta tradicional en un plato memorable. Son pequeños detalles que, según Petersen, marcan la diferencia y permiten disfrutar de una milanesa perfecta en cada bocado.
Fuente: Aire de Santa Fe








