Presupuesto: La Casa Rosada admite que puede haber trabas en el tratamiento
El Gobierno evalúa prorrogar las sesionesordinarias del Congreso durante diciembre ante el retraso que acumuló la agendalegislativa y la demora en la negociación del Presupuesto 2027. La Casa Rosada había proyectadoinicialmente votar la ley de gastos durante la primera semana de noviembre,pero ahora trabaja con un tratamiento en Diputados para mediados o la tercerasemana de ese mes.
La decisión todavía no está formalizada, pero en el Ejecutivoconsideran que el calendario hace difícil terminar la agenda antes del30 de noviembre, cuando concluye constitucionalmente el período ordinario.La intención es extenderlo mediante un decreto presidencial y evitar unaconvocatoria a sesiones extraordinarias.
El cambio comenzó con el desplazamiento de otros proyectosque el oficialismo tenía previsto resolver a comienzos de octubre. Discapacidady Morosidad quedaron para una sesión que La Libertad Avanza prepara para el 21de octubre, junto con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional vinculadacon Malvinas y, eventualmente, Inviolabilidad de la Propiedad Privada si avanzaantes en comisión.
Ese corrimiento impactó directamente sobre el Presupuesto. Laplanificación original del oficialismo apuntaba a llevarlo al recinto durantela primera semana de noviembre. Ahora, en Balcarce 50 calculan que lavotación se realizará después de la visita de León XIV, prevista entre el 8y el 11 de noviembre, y ubican la ventana entre mediados y la tercera semanadel mes.
En el Congreso comenzó a circular el 17 de noviembrecomo una fecha tentativa, aunque en el Gobierno no la dan por cerrada. Lanegociación todavía atraviesa una etapa inicial y el Ejecutivo debe resolvermodificaciones reclamadas por los bloques que necesita para aprobar lainiciativa.

Entre los principales puntos pendientes aparecen las partidasdestinadas a Discapacidad y el financiamiento de las universidades nacionales(Foto: REUTERS/Agustin Marcarian).
Entre los principales puntos pendientes aparecen laspartidas destinadas a Discapacidad, el financiamiento de las universidadesnacionales y los pedidos de obras y recursos que acercaron los gobernadores.El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, ya recibió planteos derepresentantes del PRO, la UCR y bloques provinciales, que condicionan parte desu respaldo a cambios en esos capítulos.
La Casa Rosada considera que el Presupuesto tiene altas posibilidadesde avanzar, pero reconoce que el texto todavía no está suficientementeacordado como para acelerar la votación. En el Gobierno le asignan ademásun valor político y financiero: entienden que conseguir una ley de gastosaprobada funciona como una señal de gobernabilidad ante los mercados y losorganismos internacionales.
La negociación presupuestaria se cruza con otros expedientesde peso. El oficialismo mantiene abierta la discusión por la suspensiónde las PASO, que requiere acuerdos con gobernadores y senadores, mientrasque la iniciativa sobre Malvinas continúa enfrentando objeciones de distintosbloques por los capítulos vinculados con seguridad, defensa y las atribucionesdel Ejecutivo.
En Nación reconocen que la Ley de Malvinas está mástrabada que el Presupuesto. El Ejecutivo ya abrió la posibilidad deincorporar una comisión bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad, peromantiene su rechazo a dividir el proyecto. La intención es seguir negociando sucontenido antes de llevarlo al recinto.
La reforma electoral tiene otra lógica. La Casa Rosadapretende sancionar al menos la suspensión de las primarias antes de cerrar elaño, pero admite que todavía existen diferencias con los aliados. Laestrategia es llevar esa votación más cerca del final del período legislativo,una vez que estén asegurados los respaldos individuales en el Senado.

Si Javier Milei firma la extensión, será la primera vezdurante su presidencia que prorrogue las sesiones ordinarias (Foto: AgustinaRibó/TN).
El corrimiento de esos proyectos vuelve probable quediciembre se convierta en un mes de actividad parlamentaria. Si JavierMilei firma la extensión, será la primera vez durante su presidencia queprorrogue las sesiones ordinarias. En 2024 y 2025 dejó finalizar el períodoregular el 30 de noviembre y recurrió, cuando lo consideró necesario, aconvocatorias extraordinarias.
Desde que asumió, Milei convocó cuatro períodos desesiones extraordinarias: el iniciado el 26 de diciembre de 2023, el deenero y febrero de 2025, el de diciembre de 2025 y el de febrero de 2026.Además, prorrogó en dos oportunidades períodos extraordinarios ya convocados:en enero de 2024 extendió el primero hasta el 15 de febrero y este año amplióhasta el 28 de febrero la convocatoria que inicialmente terminaba el 27.
La diferencia institucional es importante para el esquema queanaliza ahora el Gobierno. Las sesiones ordinarias se desarrollan entreel 1 de marzo y el 30 de noviembre y pueden ser prorrogadaspor el Presidente. Durante esa extensión, las cámaras conservan la posibilidadde tratar su agenda parlamentaria habitual. En extraordinarias, en cambio, elPoder Ejecutivo define mediante decreto qué asuntos quedan habilitados.
En la Casa Rosada prefieren esta vez mantener abiertoel período ordinario y no pasar a un temario extraordinario, porqueproyectan llegar a diciembre con varios expedientes simultáneamente ennegociación. El Presupuesto deberá además completar su recorrido por el Senadouna vez que sea aprobado por Diputados, lo que comprime todavía más lostiempos.
El objetivo del oficialismo es utilizar diciembre para cerrarel Presupuesto 2027 y avanzar hasta donde permitan los acuerdos en la reformapolítica y el resto de las iniciativas prioritarias. El cronograma dependerá ahora delas negociaciones de octubre y noviembre: cuanto más se demoren Discapacidad,Malvinas y las conversaciones con los gobernadores, mayor será la extensión quenecesitará el Congreso antes del cierre del año.
Fuente: TN - Noticias







